Paso a paso, desde que navegás en el río.
Disfrutá cada momento de la visita: la espera en el muelle, la navegación, la llegada a la isla, la sobremesa frente al río. No es solo una comida — es una experiencia enteramente diseñada para disfrutar la naturaleza y el río.

Embarque
Desde la Estación Fluvial de Tigre, el cruce dura apenas unos minutos, pero cambia el ritmo: dejás la ciudad atrás y entrás al Delta.
Bienvenida en el muelle
Atracás en nuestro muelle privado. Te recibimos por tu nombre, con algo fresco en la mano, y te mostramos la casa antes de sentarte.
La mesa frente al río
Almuerzo o atardecer, según la hora. Menú de estación, vinos elegidos, y el río siempre a la vista a través de los ventanales de la casa.
La sobremesa
En el Delta nadie tiene apuro. Un postre único, un último paseo por el deck, fotos imposibles de la luz sobre el agua. Te volvés cuando estás listo.
El Delta cambia con las estaciones.
La misma isla, otra luz. Así se ve Isla Centenario según la época del año.